Crea IPN biofertilizante para aumentar la producción de plantas agrícolas
Científicos del IPN elaboraron el biofertilizante con la bacteria Azospirillum brasilense, el cual logra incrementar hasta en 30 por ciento la producción de gramíneas. Esta innovación -considerada como amigable con el medio ambiente- fue desarrollada en el Centro de Biotecnología Genómica del IPN, ubicado en Reynosa, Tamaulipas. El mecanismo de interacción de la raíz con las diferentes especies de la bacteria Azospirillum se ha definido como asociación, porque no depende de la planta para subsistir.
Mar 2, 2009 - 2:03:13 PM
Con la finalidad de impulsar el desarrollo del campo mexicano, investigadores del Instituto Politécnico Nacional elaboraron un biofertilizante con la bacteria Azospirillum brasilense, el cual logra incrementar hasta en 30 por ciento la producción de gramíneas, mediante la estimulación del crecimiento de las plantas agrícolas.
Este biofertilizante -considerado como amigable con el medio ambiente- fue desarrollado en el Centro de Biotecnología Genómica del IPN (CBG), ubicado en Reynosa, Tamaulipas, por los científicos María Antonia Cruz Hernández, Cuauhtémoc Jacques Hernández y Alberto Mendoza Herrera, quienes durante ocho años llevaron a cabo esta investigación.
De acuerdo con pruebas realizadas por este centro de investigación en diversos municipios del norte de Tamaulipas, se comprobó que el biofertilizante aceleró el crecimiento de las plantas agrícolas en 70 por ciento de la superficie donde se aplicó esta innovación.
Esta innovación está constituida por la bacteria Azospirillum brasilense, la cual produce sustancias como la hormona del crecimiento vegetal, puede inhibir a los patógenos de raíz, fija el nitrógeno atmosférico (mismo que sirve como fertilizante) y permite solubilizar fósforo.
El científico Alberto Mendoza -quien inició la investigación y actualmente es el Director del Centro de Biotecnología Genómica-, afirmó que los biofertilizantes son productos que consisten en cepas selectas de microorganismos soportados en material inerte sólido o líquido. “El mecanismo de interacción de la raíz con las diferentes especies de Azospirillum se ha definido como asociación, porque no depende de la planta para subsistir; este género presenta diversos mecanismos fisiológicos para sobrevivir en condiciones poco favorables”, subrayó.
Indicó que esta tecnología politécnica es altamente innovadora y benéfica para el medio ambiente, toda vez que actualmente los agricultores emplean fertilizantes químicos que dañan el suelo y encarecen los minerales del mismo.
Explicó que los suelos predominantes (en los que se realizaron las pruebas) son franco limosos con PH, ligeramente alcalinos, libres de sales, con bajo contenido de nitrógeno y contenidos medios de fósforo y con alto contenido de potasio. “Al ser el nitrógeno el elemento que menos se encontró, se refuerza la necesidad de aumentar la disponibilidad de este elemento que puede ser abastecido con el empleo de este biofertilizante”, señaló.
El científico politécnico Jacques Hernández explicó que la bacteria Azospirillum brasilense, produce una hormona de crecimiento vegetal que al aplicarse a los campos, se asocia a la raíz de la planta e incide en el aumento de volumen de la misma, fenómeno que permite una mejor asimilación de los nutrientes del suelo.
Por su parte la investigadora María Antonia Cruz Hernández destacó que además de cumplirse con el objetivo de hacer una innovación tecnológica que beneficiará al agro mexicano, durante el proyecto dos estudiantes obtuvieron la licenciatura y uno más el grado de maestría.
Cabe señalar que recientemente se firmó un convenio de transferencia de esta innovación, el cual fue concretado por una empresa tabasqueña que utilizará el biofertilizante para la producción de maíz y caña de azúcar.
Fuente: Coordinación de Comunicación Social IPN, C.067

