Energía alternativa, brazo armado que le falta a Pemex
Por: Pedro Mentado Contreras / El Universal
La sustentabilidad del desarrollo petrolero debe enfocarse hacia la explotación sustentable, racional y no depredadora, y hacer que la oferta de energía sea menos intensiva en gases de efecto invernadero.
Aug 23, 2009 - 10:56:46 AM
(19 de agosto). La presión del cambio climático, así como las pocas reservas de crudo que tiene México —se tienen reservas probadas para 10 años—, obligan estratégicamente a buscar nuevas opciones energéticas. Incluso, por sobrevivencia, Petróleos Mexicanos (Pemex) tiene que voltear hacia un nuevo nicho de negocio.
Shell, BP, Petrobras y otras petroleras internacionales ya tienen un brazo corporativo para el desarrollo de energías alternativas, lo que evidencia que esta necesidad no es una moda sino una verdadera necesidad urgente.
Por lo pronto, Petróleos Mexicanos ya empezó su transformación corporativa. Se busca la transparencia y la rendición de cuentas, pero también una visión de negocio con una óptica sustentable, factores determinantes en el Pemex del Siglo XXI.
Carlos de Regules Ruiz-Funes, gerente de Protección Ambiental de la Dirección Corporativa de Operaciones de Petróleos Mexicanos, habla de estos y otros temas sustentables en la vida de la petrolera estatal mexicana.
La reforma energética, manifiesta, es una reforma robusta y está salpicada de verde. Los cambios legales tienen varias disposiciones que se pueden ubicar bajo dos conceptos: la sustentabilidad del desarrollo petrolero, que debe enfocarse hacia la explotación sustentable, racional y no depredadora, y hacer que la oferta de energía sea menos intensiva en gases de efecto invernadero.
Para ello hay un paquete de disposiciones legales de eficiencia energética, que ahora son requerimientos de ley para Petróleos Mexicanos y, en ese sentido, se tendrán que crear las capacidades, las habilidades, los talentos y las organizaciones internas; además, se requiere un cambio en los entornos normativo e institucional, y hay que adaptarse a ese nuevo contexto legal, explica el funcionario.
De Regules Ruiz-Funes asegura que hasta noviembre del año pasado el mandato constitucional era garantizar la oferta de energía fósil al país, pero a partir de noviembre de 2008 —ya con la reforma energética— se aprobó la creación de un Comité de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable en el Consejo de Administración, y una de sus funciones es impulsar la transición energética con energías alternativas.
Las nuevas tendencias corporativas internacionales son muy claras. Por ejemplo, Shell y BP, por citar sólo dos empresas internacionales, tienen una vicepresidencia a nivel de grupo dedicada a temas de cambio climático y energías alternativas.
En ese sentido, comenta el funcionario, Petróleos Mexicanos podría tener su quinto brazo corporativo, pero hay que ver cuál es la mejor forma mexicana para agarrar ese "toro por los cuernos" y hacerlo una realidad.
El tema de los bioenergéticos es un tema sensible, dice, pues se debe garantizar que no compitan con el mercado de alimentos.
Es importante, agrega Carlos de Regules, que no alteren la cadena productiva del maíz o con el uso de suelo de otros recursos naturales, "que no se vaya a tumbar selva para sembrar caña, sorgo o palma africana para producir biocombustibles, porque sale más caro la pérdida del recurso natural".
Y no sólo eso, agrega, pues se tiene que asegurar que los biocombustibles tengan un efecto de reducción de gases de efecto invernadero neto, porque no necesariamente todos los cultivos y todas las aplicaciones cumplen con ese criterio, expone.
El caso de Brasil es único en el mundo, es muy exitoso, pero Brasil tiene una serie de subsidios importantes; además, muchos especialistas ambientales hablan ya de que el programa de etanol es una de las grandes amenazas a la selva amazónica.
Y, de acuerdo con De Regules, hay otras alternativas como la posibilidad de hacer etanol y biodiesel a partir de algas marinas que se nutren de bióxido de carbono (CO2) y provocan un doble play en términos de reducir gases de efecto invernadero, porque, por un lado, se comen lo que generas y, por el otro, ayudan a no quemar más gasolina, lo que la convierte en una tecnología prometedora.
Por lo pronto, dice el ejecutivo, el liderazgo que ejerce la Secretaría de Energía (Sener), cabeza del sector en materia de bioenergéticos, es fundamental y se camina con ella en este programa.

