Alice Oriani de Lara /Somos Mundo
Nuestros hábitos como consumidoras determinan de manera importante la cantidad de residuos y basura que se producen en una comunidad, ciudad, estado y país. Los productos que decidimos comprar para nuestra familia cada día representan nuestro voto a favor del contenido de cada producto, de los empaques que se utilizan, de los efectos en la salud de la familia, etc.
May 5, 2009 - 9:03:26 PM
Cada producto que rechazo, a su vez, envía un mensaje claro a las empresas que no estoy de acuerdo con lo que están haciendo por nuestro mundo y que, o cambian la manera como elaboran sus productos y servicios o simplemente nos iremos por otras alternativas de mejor calidad.
Suena fácil decirlo. Cuando he tocado estos temas en diferentes grupos en nuestra ciudad, me he encontrado con una respuesta triste en un buen número de ocasiones.
Algunas personas prefieren cambiar de tema o simplemente lo ignoran, ya que hablar de estas cosas tan complicadas de resolver les incomoda. “Así es como hemos vivido, que quieres hacer?” “El capitalismo da muchísimas fuentes de trabajo, no seas roja” “A Estados Unidos le ha funcionado muy bien, es la primera potencia mundial” “A todos nos encanta obtener más por nuestro dinero”
…Más qué? ¿Más basura por cada cosa que compro que viene retacada de empaques? ¿Más conservadores y aditivos para hacer rendir al producto? ¿Más frutas y verduras artificiales que parecen de plástico y que no nos nutren? ¿Más juguetes y ropa que se hecha a perder después de la primera usada? ¿Más injusticia para aquellos que tiene que trabajar por sueldos ínfimos en países del tercer mundo ( o no será que los consideran países de tercera?) para que yo pague menos por ese lindo par de zapatos?
La verdad mejor ni nos metemos a preguntar desde dónde llegaron esas lechugas o ese pescado tan económico llamado Blanco del Nilo… Yo solo se que se ven muy buenos. Cuantos kilómetros tuvieron que viajar para llegar a mi mesa? ¿De cuánto derroche de energía estamos hablando? Y cuando decido hacer una fiesta infantil…¿Me he puesto a pensar que va a pasar con tanto unicel que se utilizó?
En México estamos en pañales respecto a la conciencia ambiental… ¿Por qué no amamos a nuestra Tierra? Me refiero a nuestro planeta, yendo mucho más allá de nuestro país. En una buena cantidad de países el cuidado ambiental es una parte básica de su educación, es parte de la persona cívica, una obligación que viene de la mano con mi propio bienestar.
Desde luego que, para alivio de todos, también existen cada vez más hombres y mujeres interesados y sobre todo ocupados por cambiar la manera egoísta como hemos venido viviendo en los últimos 50 ó 60 años. Ellos nos enseñan que las cosas sí pueden ser mejores para todos si verdaderamente nos lo proponemos.
Se encuentran por todos lados, en nuestro país hay muchas personas comprometidas con este tema, es solo cuestión de buscarlos.
En estos momentos en los que nos encontramos con más tiempo para meditar, me he puesto a pensar si lo que está sucediendo en mi país será un “estate quieto” a tanta inconsciencia. ¿Que puedo hacer para cambiar mis hábitos? Primero que nada, querer hacerlo, e informarme acerca de los efectos de ciertas acciones y actitudes tienen en el medio ambiente.
Inmediatamente después, decidir hacer votos por ya no comprar cosas que no necesito, prometerme ya no hacer muchas cosas que antes hacía…¿pero,como que? ¿Qué estoy haciendo mal? …Puedo optar, por ejemplo, por ya no comprar nunca más productos de unicel, ya no usar bolsas de plástico cuando vaya al supermercado, ya no comprar productos ni alimentos chatarra (que son basura por fuera y basura por dentro), etc.
Para no dedicarme solo a despepitar y para que no suene esto solo a una carta de quejas, que tal si proponemos algunas acciones concretísimas que podemos hacer las mujeres en nuestra vida cotidiana para contribuir a un mejor mañana para nuestros hijos? Aquí les dejo algunas sugerencias que encontré muy fáciles de llevar a cabo, a ver que les parecen:
-Utilizar todas las hojas de papel por los dos lados. Los tickets del súper te pueden servir para hacer tus listas del mandado. Los exámenes de tus hijos, las impresiones que salieron mal, los cuadernos del colegio, las copias de cualquier tipo, (cuidando la confidencialidad, claro) te pueden servir para salvar la vida a miles de árboles que se talan cada año para este fin. De todos los árboles talados anualmente, el 40% se va a la producción de papel. Increíble, ¿no?
-Utiliza todas las hojas de los cuadernos de la escuela que no se utilizaron. Engargólalos de nuevo para hacer nuevas libretas o elabora cuadernitos de notas y recados.
-Decídete a ya no tomar café de una taza de cartón, de unicel o plástico nunca más. Si ya tienes un termo, llévalo contigo a todas partes y pide utilizarlo mejor en lugar de lo desechable.
-Usa el tendedero. El usar la secadora de ropa utiliza muchísima energía, y créeme, no te verás más fashion si la utilizas. El tendedero permite que la ropa se limpie de bacterias, que la ropa blanca se vea más blanca y que gastemos mucho menos en nuestro recibo bimestral. (Muchas de estas acciones verdes que te propongo también van muy de la mano con nuestra economía familiar!)
-Organiza tus rutas en el coche. Si tienes mucho que hacer, trata de organizarte con la familia para hacer todos los pendientes que tengas por la misma zona y así evitar las emisiones excesivas. Y por favor, mantén tus llantas bien infladas, ya que de esta manera obtienes un menor consumo de gasolina. Mejor aún, intentemos hacer uso del transporte público cuando nos sea posible.
-Separa tus residuos orgánicos de los inorgánicos. De esta manera te aseguras de que menos basura acabe en los tiraderos y se pueda reutilizar, disminuyendo nuestra necesidad de crear nuevos insumos (como talar más arboles, extraer más petróleo para producir más plástico, extraer aluminio del subsuelo—lo cual acarrea más deforestación, etc.). Si te desagrada la idea de que los señores de la basura la revuelvan después de que tu la separes, piensa que por lo menos les estás facilitando un poco el trabajo o contrata una empresa recuperadora que te asegure que los residuos lleguen donde deben llegar para ser reciclados.
- Pon una cubeta en tu regadera. De esta manera el agua que se junte ahí podrás utilizar la para el WC o para limpiar el patio o tu coche, o para regar las plantas del jardín. Te sorprenderás de cuanta agua se desperdicia mientras el agua se calienta…
-Desconecta todos los aparatos eléctricos que no utilices. Existe una fuga fantasma que también repercute en tu recibo de luz de cada bimestre, así como en la energía que se tiene que producir para estos aparatos que no están en uso. Hablamos del tostador, la lavadora, la computadora, la impresora, la tele, las lámparas de pie, etc.
-Carga tu celular de día. Por lo general tu celular se carga en unas dos horas. Si lo dejas cargando toda la noche, imagina cuanta energía estarás desperdiciando…
-Disminuye tu consumo de PET. El Instituto Internacional de Política Ambiental calcula que se requieren alrededor de 1.5 millones de barriles de petróleo para hacer las botellas de plástico (PET) que utilizan los americanos cada año.
México es el segundo consumidor mundial de estos productos, con cerca de 1 millón de barriles de petróleo al año para producir botellas de agua, refresco, y demás líquidos. Más del 80% de estas botellas terminan sepultadas en los tiraderos de basura. Decídete hoy a usar una botellita reutilizable de vidrio o plástico, para evitar comprar estas botellas que terminarán en la basura antes de que termines de leer este artículo.
-Di no a las bolsas de plástico. Por las mismas razones que el punto anterior, mejor opta por una bolsa de tela reutilizable que lleves contigo a todas tus compras. Podrás decir con orgullo, “No gracias, yo traigo mi propia bolsa” …Se extremista…si se te olvida, ¡llévate las cosas en la mano! Si aún no puedes con esto, pide mejor una caja de cartón, cada vez en más supermercados ya las tienen disponibles para las personas conscientes de este problema
-Envía un lunch sin basura. Manda a tus hijos un lunch libre de residuos. Seguramente tú podrás prepararles a tus hijos un lunch mucho más nutritivo que los que vienen empacados. De esta manera produces mucho menos basura mientras ahorras dinero. (Te sugiero consultar la página www.wastefreelunch.org)
-Cambia a servilletas de tela. Son mucho más bonitas y evitas talar miles de árboles con este sencillo cambio. Elabora junto con tus niños unas servilletas de manta y unos sencillos anillos personalizados para la servilleta que utilizará cada quien durante la semana. Cuando lo consideres necesario, puedes echarlas a la lavadora junto con las sábanas y listo. Ahorrarás agua y papel…
-Lleva tus tuppers a la comida para llevar. Pide que te empaquen todo en tus propios contenedores para evitar el exceso de desechables. (El unicel nunca se degrada, se quedará en nuestro planeta para siempre)
-Organiza fiestas sin basura. Los picnics, fiestas infantiles y reuniones pueden ser una excelente oportunidad para evitar el desperdicio de insumos. Si llevas tus propios platos de plástico (melanina, por ejemplo) tus vasitos, y tus servilletas de tela….y tus amigas hacen lo mismo, al final de la reunión verás con sorpresa como casi no generaron basura (con el subsecuente ahorro en la compra de desechables y beneficio para la Tierra)
- Lleva tus contenedores para la carne. Cuando necesites comprar carne, pollo ó pescado; o jamón y queso, opta por llevar tus propios contenedores y di no gracias al unicel y plástico.
-Consume lo más local posible. De esta manera ayudas a nuestros productores nacionales y contribuyes a disminuir el desperdicio de combustibles para transportar una lechuga desde china, cuando la pudiste haber comprado mucho más fresca del huerto a la vuelta de tu casa.
Estas son algunas de los muchas maneras como las mujeres podemos contribuir a vivir en un mundo mejor para todos. No suena muy difícil de lograr, y si revisas, no tuviste que hacer cosas muy drásticas, ¿verdad?
Una última reflexión. Nuestro ejemplo en el hogar forma a nuestros hijos y les plantea un modo de actuar que se quedará grabado en sus mentes para siempre. Nuestra labor conlleva un gran compromiso, ejerzámosla con responsabilidad.
Nos vemos a la próxima, donde con gusto compartiremos muchas más ideas que podrás llevar a cabo de inmediato. Lo importante es que te decidas hoy a darle la ayuda que tanto requiere a nuestra Madre Tierra.

