Reciclar agua de lluvia para uso doméstico
Los depósitos de agua no son los únicos que pueden beneficiarse del agua caída del cielo. Los consumidores pueden instalar sistemas que aprovechan el agua de lluvia. Sus usuarios evitan utilizar el agua de la red de suministro hasta en un 50%, lo que redunda en un beneficio tanto ecológico como económico.
May 22, 2010 - 6:54:13 PM
La sequía y la escasez de agua son uno de los problemas ambientales. Por ello, los sistemas que aprovechan el agua de la lluvia comienzan a ser vistos con buenos ojos.
Los defensores de estos sistemas subrayan que el agua de lluvia, aunque no es potable, es idónea para su aprovechamiento doméstico. El consumo de agua en una vivienda supone una media de 150 litros diarios por persona, si bien la mitad se destina al inodoro, la lavadora, la limpieza general o el riego, actividades para las que no se necesita agua destinada al consumo humano. No obstante, si el usuario lo requiere, estos sistemas también pueden incorporar depuradoras de agua que permitan beberla.
Por otra parte, recuerdan que la cantidad de agua gratuita que se puede lograr es también importante. Por ejemplo, con un chubasco de 30 litros/m2 y una superficie de recogida de 150 m2, se puede obtener una reserva de 4.500 litros de agua. Además, al no contener cal, evita problemas en las tuberías o la lavadora, y supone un agua de riego más natural.
En cualquier caso, el aprovechamiento de las aguas pluviales no es algo nuevo. Hasta la generalización del suministro canalizado, a principios del siglo XX, se trataba de una práctica habitual, especialmente en las zonas rurales. En la actualidad, los países del norte de Europa, como Alemania o Suiza, se encuentran entre los más convencidos de estos sistemas. Por ejemplo, el país germano los subvenciona desde que se produjera su reunificación, por lo que ya hay varios miles de viviendas que utilizan alguno de estos equipos.
Por su parte, el aprovechamiento del agua pluvial puede ser vital para países en vías de desarrollo. En este sentido, algunos científicos y expertos de ONG han probado con éxito equipos económicos adaptados a las características de estos lugares. Por ejemplo, expertos de la Universidad canadiense de Ottawa demostraron que en Gaza, con sólo 400 milímetros de lluvia por año, estos sistemas podrían satisfacer las necesidades de agua de sus habitantes.
Cómo instalar estos sistemas
En primer lugar, la empresa instaladora debe tener en cuenta la cantidad de lluvia media sobre la zona; el tamaño de la superficie de recogida, normalmente el tejado o la cubierta; y el tipo de necesidades a cubrir. De esta manera, podrá colocar un depósito con un tamaño óptimo, y podrá saber también en qué medida va a tener que complementarse con otras fuentes de suministro.
En cuanto a su funcionamiento, normalmente suelen consistir en un contenedor subterráneo, de manera que no ocupa sitio en la vivienda y se conserva mejor el agua. Cuando llueve, el agua del tejado se desplaza por unos canalones, se filtra, y se almacena en el tanque. Por su parte, en la vivienda se instala una red paralela a la del agua potable que suministra el agua mediante un equipo hidráulico. Algunos modelos incorporan unos sensores que dan prioridad a esta agua cuando detectan su presencia en el tanque.
Si el depósito se agota, el sistema enciende un control de abastecimiento que lo conecta automáticamente al agua de la red. En este sentido, algunos equipos rellenan estos depósitos con agua de otras procedencias en caso de agotarse, aunque no es recomendable. Asimismo, en caso de querer utilizar el agua de lluvia para el jardín, se puede instalar un depósito específico y un pequeño filtro al bajante de agua del tejado.
La niebla y el rocío también se aprovechan
Las condiciones extremas de algunos lugares de la Tierra han llevado a algunos investigadores a proponer soluciones insólitas. Los denominados captores de niebla se basan en una fina red que se ubica en el aire húmedo. El agua se condensa en los filamentos y se recoge en recipientes para ser transportado mediante tuberías a los posibles usuarios. El sistema permite por ejemplo sacarle partido a zonas áridas y así se ha utilizado por ejemplo en Chile.
A pesar de ello, los captores de niebla no han conseguido generalizarse por varias razones, entre ellas su coste, superior a otros sistemas alternativos; su fragilidad; y sus necesidades de mantenimiento. Sin embargo, sus defensores sostienen que en algunos casos de escasez hídrica pueden resultar competitivos, y confían en el desarrollo de la tecnología. En este sentido, algunos científicos trabajan en proyectos para recolectar incluso el rocío en los desiertos, aprovechando la humedad de los vientos nocturnos.
Alex Fernández Muerza - www.consumer.es - EROSKI
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Comentarios Recientes
javier arias
2011-01-31
Hemos intentado expandir esta idea en la gente, pero se enfrenta el problema que es costoso para adaptarlo a la arquitectura actual.. Lo que pensamos es porque las nuevas construcciones no disponen de estas tecnica dentro de la arquitectura de las casas incluso para soluciones basicas. En la casa de mi madre instalamos un sistema muy rudimentario para la lavadora, ella cambio su detergente por uno biodegradable y la utiliza para lavar el piso y para un jardín que ahora es mas hermoso. En mi casa utilizo el agua lluvia para todas las actividades, incluso para el consumo y con ello, adicionalmente ocurrió algo, el consumo se redujo un 30% sin dejar de hacer ninguna actividad. ello pienso que es porque al estar en el trópico, la temporada de lluvia es inestable entonces como el deposito no es muy grande dependemos de al menos un fuerte aguacero por mes... si no toca usar agua de acueducto. Si fuera posible me gustaria ampliar la información sobre el proyecto llevado a cabo en Gaza. Muchas gracias.. excelente información.

