Karawiitz Architecture diseñó una vivienda con un comportamiento eficiente durante todo el año, centrándose principalmente en el trabajo de la envolvente. Esta vivienda de dos pisos y orientada al sur se diseñó con una doble piel compuesta por un entramado de bambú el cual se repliega para que la vivienda reciba sol o se despliega cuando quiere bloquearlo. Los entramados de bambú permiten aparte de sombra una circulación del aire desde el exterior al interior.
La vivienda se ubica en las cercanías de París, es prefabricada y se compone principalmente de paneles de madera ensamblados. En el techo, la vivienda consideró paneles fotovoltáicos los cuales producen 2695 kwh/año de energía.
El diseño responde escencialmente a 2 estados: Al abrirse los vidrios permiten una conexión total con el exterior, sin embargo al cerrarse, la vivienda toma un aspecto homogéneo que lo relaciona la tipología de los graneros que se ubican en esa zona.

