Resguardan ecosistema más valioso del Golfo de México
Alrededor de mil 300 hectáreas de dunas, amenazadas por desarrollos turísticos con gran capacidad política y económica, recibieron un cerco de ayuda de todos los órdenes de gobierno y de la sociedad
Feb 1, 2012 - 6:33:56 PM
Autoridades federales, estatales, organizaciones no gubernamentales e investigadores se unieron para defender uno de los ecosistemas naturales más importantes que hay en el Golfo de México: las dunas de San Isidro y Chachalacas.
Las cerca de mil 300 hectáreas de dunas, amenazadas por desarrollos turísticos con gran capacidad política y económica, recibieron un cerco de ayuda de todos los órdenes de gobierno y de la sociedad.
Por vez primera en años, se tendió un manto protector al ecosistema ubicado en las comunidades de Chachalaca y San Isidro, a 35 kilómetros del puerto de Veracruz.
No sólo se canceló el inicio de las obras de un megaproyecto hotelero, carretero y de diferentes servicios en esta gran área natural de importancia y belleza para la región y el país, sino que emprendieron acciones legales para declararla como área natural protegida.
Se busca evitar el riesgo permanente de ocupación por parte de desarrolladores urbanos y turísticos que por años han intentado explotar comercialmente estas dunas, patrimonio de los mexicanos.
Los intereses de las grandes compañías operadoras de hoteles en el país, han sido una amenaza constante para las más de mil 300 hectáreas de un ecosistema considerado por los especialistas como en peligro de extinción, pero hoy se enfrentaron a la voluntad férrea de funcionarios honestos, así como de investigadores y una sociedad preocupada por el medio ambiente.
“Nuestra función es defender todo lo que afecte a los ecosistemas”, sentenció el delegado estatal de la Procuraduría Federal de Protección al Medio Ambiente (Profepa), Eduardo Silva Bolio, quien ha enfrentado a empresarios y jueces “poderosos”.
Los influyentes
El sistema de dunas de San Isidro, explica Pronatura, es el más grande de la costa de Veracruz y también una fuente muy importante de arena para las dinámicas de movimiento de sedimentos en otras áreas de la zona costera.
Es una zona que protege de vientos huracanados a la zona productora de caña de San Isidro y sus alrededores, y provee hábitat para especies de plantas de dunas que son endémicas y son fijadoras de dunas. En sus playas se reproduce la tortuga lora (Lepidochelys kempi) y la gaviota marina menor (Sternulla antillarum).
Los montículos de arena movibles también son famosos porque se pueden realizar deportes extremos como el parapente y recorrerlas en cuatrimotos y jeeps. Incluso, autoridades federales han certificado sus playas como un ecosistema apto para el turismo ecológico de bajo impacto.
Sin embargo, desde hace un par de años, el grupo industrial La Piedra —que según denuncias de ejidatarios, está conformado por ex funcionarios—, inició todo tipo de acciones legales para la construcción de un megacomplejo turístico. La punta de entrada al ecosistema fueron dos hectáreas y media.
El delegado de la Profepa dice que ha vivido en carne propia el poderío del grupo empresarial. Se enfrentó a jueces que otorgaron amparos y a la necedad de los empresarios que siguieron construyendo amparados en “influyentismos”.
Incluso denunció que “probablemente” exista “influyentismo” ó “cuestiones políticas” en la edificación de dicha obra: “Probablemente, ustedes saben que en la ley hay muchos recovecos, y yo creo que de alguna manera es lo que está pasando”, mencionó.
Pero se mantuvo firme y el pasado fin de semana clausuró los trabajos que incluían una cabaña, brechas para carreteras y columnas de concreto. “Si no tienen ningún permiso para hacer alguna obra tenemos que parar y afortunadamente ya paramos”, afirma.
Del lado de la Secretaría de la Reforma Agraria, su delegado estatal, Alberto Meza Abud, tampoco cedió a las presiones y desconoció la escrituración que presentaron los desarrolladores inmobiliarios.
La dependencia analiza dar la escrituración de un total de 92 hectáreas a 40 familias del poblado de San Isidro y el resto, más de mil 300 hectáreas, serán consideradas como terrenos de la Nación.
Protección adicional
La protección del sistema de dunas de la región costera no consistirá sólo en frenar a los grupos inmobiliarios. A propuesta del Instituto de Ecología, la Universidad Veracruzana y Pronatura, entre otros organismos, se iniciaron los trámites para que las dunas sean declaradas como Área Natural Protegida.
El secretario de Medio Ambiente del Gobierno del estado, Víctor Alvarado Martínez, afirmó que la declaratoria avanza de manera satisfactoria en el seno del Consejo Estatal de Espacios Naturales Protegidos.
Se cuenta con los estudios previos justificativos y se ha externado a la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas el interés de salvaguardar esta zona en un esquema de protección ambiental.
“Se hace un estudio minucioso de manera conjunta con el gobierno federal en lo que es la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas para avanzar en la declaratoria como Área Natural Protegida de la dunas de San Isidro y contemplar parte del entorno hacia la zona marítima”, expresó el funcionario.
El servidor público, rechazó hablar de porcentajes de avance en la declaratoria, pues recordó que se trata de un procedimiento que se sigue a nivel federal.
El director general del Instituto de Ecología (Inecol), Martín Ramón Aluja Schuneman Hofer, consideró necesario proteger las dunas con el fin de evitar que corran el mismo riesgo que la zona del Caribe, donde fueron arrasadas por los fraccionadores inmobiliarios.
“Ahí no hubo la sabiduría necesaria en el tema ecológico y hoy se están pagando los costos, la naturaleza es sabia y tarde o temprano le pasa la factura al ser humano”, alertó.
Dijo que las dunas juegan un papel fundamental para evitar erosión, disminuir el movimiento masivo de tierra y contener o disminuir el impacto de un huracán.
“Hay datos duros para demostrar que las dunas juegan un papel fundamental en evitar erosión, en evitar movimiento masivo de tierra, en contener un fenómeno meteorológico”, expresó.
Fuente:
El Universal
Por: Édgar Ávila

